Sofia: En busca de su punto “G”

Sofia siempre tuvo problemas para montar bicicleta, jamas pudo estar mas de un par de minutos sobre ella, pues le atacaban unas irrefrenables ganas de orinar La situación se volvió grave, pues ya no era solo al montar bicicleta, de pronto se orinaba al sentarse en una silla demasiado dura o que vibrara, como le paso esa vez en el bus camino al cole.

Su madre la llevo donde varios doctores, que la desnudaban por completo solo para revisarle el coño, mas de una vez incluso en presencia de su madre pudo notar lo grande del pene erecto bajo el pantalón del doctor , lo que la hacia desesperar aun mas.

Sofia ya de diecinueve años y al cabo de cientos de exámenes y auscultaciones sospechosas, y gracias al doctor Schisseman pudo saber al fin lo que le pasaba. El generoso doctor le diagnostico una mal formación del clítoris que en lugar de excitar los músculos de la vagina, excitaba a los que controlan el esfínter, dando como resultado una tremenda meada con propulsión a chorro.
El doctor Schisseman le aconsejo a Sofia la masturbación como herramienta para acabar con su mal, pues practicada con frecuencia reduciria la sensibilidad del órgano y así a futuro tendría la posibilidad de tener una vida sexual normal.

Puntualmente la chica realizo los ejercicios recetados por el galeno, obteniendo grandes resultados la ultima vez que el “chorro impertinente”, nombre que acuño el doctor, hizo presencia fue hace ya un año.

Lamentablemente las cosas cambiarían para mal, el pais pasa por una grave crisis economica y Sofia tuvo que dejar el tratamiento asistido por el doctor, y buscar trabajo para ayudar a la familia.

Consiguió empleo como mesera en un puticlub, no hay mas, eso si de lujo.

Una noche casi al cierre del local un cliente ebrio entro en el baño donde ella estaba practicando los ejercicios, el ebrio excitado por los quejidos y suspiros de la chica tumbo la puerta del váter y le clavo su polla cuan larga era desvirgandola y provocando que un enorme chorro de orines le dejara mas mojado que sacado del río. Claro esto le causo tanto morbo al parroquiano que acabo automáticamente sobre la cara de la asustada chica.

Después de subirse los pantalones y secarse un poco, el ebrio saco de su bolsillo un fajo de euros que lanzo a la chica y se marcho diciendo:”es el mejor polvo que me he echado en toda mi puta vida”.

La chica tomo el dinero, lo contó, había como 1500 euros, entonces se le ocurrió una idea y si se presentara como algún tipo de servicio especial en el puticlub, solo seria cuestión de hablar con el dueño y pactar los porcentajes para cada quien.

Al inicio no le fue muy bien, pero la llegada de una convención de evangélicos norteamericanos al pueblo le cambio la vida, al final del mes ya había pagado las deudas de la familia y estaba cerca de
poder comprar una casa propia, ademas de ropa y lujos propios de una puta tan especial como ella.
La del video no es ella, pero es igual de perversa, una gran zorra meona.

MIRROR: http://www.mediafire.com/?xd08c65nscs72ud

MIRROR HD:  Openload

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